lunes, 1 de diciembre de 2008

Santa Marta



Como la mayoría de ciudades pequeñas era un remanso de paz, hasta hace medio siglo no tiene discusión. Que existía solidaridad y tolerancia entre sus ciudadanos y que nos considerabamos personas tranquilas, menos aún. Al parafrasear al Gran Charles con su "Soy pacifico soy caribe y en Santa Marta juego fútbol con el Pibe" nos damos cuenta de nuestra esencia, descomplicada y noble.


NUESTRA HISTORIA


Santa Marta tiene unas características inconfundibles, como la Sierra Nevada que es la montaña de litoral más alta del mundo, con su pico Bolívar que es a su vez la mayor elevación de Colombia. Fue la primera ciudad fundada en Suramérica (1525) por el mismo sevillano que la descubrió en 1502, cuando a su paso recorrió también casi toda la costa Atlántica colombiana. Era don Rodrigo de Bastidas, el mismo que le dio el nombre al río grande de la Magdalena y al golfo dulce del Darién. Este conquistador, con ayuda de los indígenas que ocupaban el valle samario, hizo construir casas de madera y paja donde alojó los 300 hombres de sus naves, entre ellos varios labradores que viajaron con sus mujeres y dos religiosos de la Orden de la Merced, quienes construyeron la primera iglesia de Tierra Firme.


Santa Marta fue el puente entre España, Santodomingo y el Nuevo Continente y del cual partieron los europeos para colonizar el resto del país. Entre ellos, Jiménez de Quesada, Pedro de Heredia, Suárez Rendón, Pedro de Ursúa y Antonio Díaz Cardoso. Después de un buen comienzo, la llegada de los piratas en 1543 marcó su decadencia, porque los comerciantes se fueron para Cartagena, ciudad que tomó la supremacía de navegación, ya que los navíos españoles no llegaban al puerto samario. Santa Marta fue atacada y tomada por piratas franceses, ingleses y holandeses. El robo, las torturas, el sufrimiento, la intranquilidad alejaron a muchos pobladores y los obligó a emigrar a lugares más seguros, como Cartagena, Mompox y Ocaña. La ciudad quedó casi despoblada y de la urbe primigenia no quedaron vestigios porque fue quemada más de veinte veces, hasta 1692.



POSECIÓN DEL ALCALDE

Considerando que será un alcaldía de retos y grande desafíos, el alcalde electo Juan Pablo Diazgranados Pinedo tomó posesión ayer en el cargo para el periodo 2008-2011, acto que se cumplió en la Quinta de San Pedro Alejandrino.

El nuevo ejecutivo distrital, quien estuvo acompañado del Ministro de la Defensa, Juan Manuel Santos Calderón; del viceministro de Turismo, Oscar Rueda y del viceministro de desarrollo económico, Sergio Diazgranados, entre otras personalidades, indicó que con humildad, pero con firmeza, conducirá este proceso durante su administración proponiendo una visión prospectiva del desarrollo, pensando tanto en las generaciones actuales como futuras, concertando metas realizables entre las instituciones públicas, sector privado, líderes políticas, medios de comunicación, estamentos sociales, universidades, academias y gestionando el apoyo del gobierno Nacional y la cooperación internacional.

En busca de este propósito, consideró fundamental desde este instante, comenzar a consolidar este gran diálogo por Santa Marta, que plantea varios desafíos que constituyen al mismo tiempo reales oportunidades de desarrollo económico y social con beneficios para todos. Indicó en su posesión que el primer desafío es de carácter regional y ya lo está abordando con las autoridades territoriales, los gremios y personalidades del Caribe.



En los próximos días se iniciarán las obras de los proyectos de Mejoramiento del suministro de agua potable del sistema sur de Santa Marta y la primera etapa del alcantarillado sanitario en el sector turístico. Para tal fin se invertirán en su primera parte más de 11 mil millones de pesos obtenidos del Plan de Agua Departamental y del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial



PARQUE NACIONAL TAYRONA



Si tuviera que votar por el lugar más bello del mundo, sin duda votaría por el PARQUE NACIONAL TAYRONA, en la Sierra Nevada de Santa Marta. Aquí entre otras muchas cosas se encuentran las playas más bonitas del planeta. No son las típicas playas caribeñas, ni tampoco las típicas playas de una isla desierta, aquí las playas tienen la mezcla tan especial del blanco de las montañas nevadas, el verde de la selva y el azul del mar ¿quién da más?






LA QUINTA DE SAN PEDRO ALEJANDRINO





Es un sitio histórico, declarado Santuario de la Patria, y está localizado a 5 Km de Santa Marta. Fue construida en el año de 1608 y allí murió el libertador Simón Bolívar el 17 de diciembre de 1830. En sus instalaciones presta sus servicios el Museo Bolivariano.
La arquitectura religiosa de Santa Marta puede apreciarse en La catedral o Basílica Menor, cuya construcción se llevó a cabo en un lapso de treinta años. Las cenizas del fundador de la ciudad, Rodrigo de Bastidas, reposan en un bello mausoleo en su interior. El Convento de Santo Domingo fue construido en el siglo XVIII y gracias a las restauraciones sucesivas se encuentra muy bien conservado. Aquí funciona la Academia de Historia de Santa Marta. Otra construcción religiosa llamativa es la Iglesia de Mamatoco con un trabajo admirable de las molduras.




CASTILLO DE SAN FERNANDO

La arquitectura militar de Santa Marta puede apreciarse en el Castillo de San Fernando que fue construido por los españoles en 1725 para resguardarse de los continuos ataques de los corsarios y los piratas. Para visitar este lugar es necesario solicitar un permiso de la comandancia del batallón que lo administra.
En el Parque Nacional Natural Tayrona se encuentra el Pueblito Chairama, un patrimonio cultural que da testimonio de la creatividad y de la inteligencia asombrosa de la cultura tayrona. Este sitio precolombino está construido por unas terrazas que se comunican a través de calles enlozadas. El sistema acuífero impresiona por su perfección. Este sitio tiene unas playas de arrecife. Para visitar el Pueblito Chairama hay que pagar la entrada al ministerio del medio ambiente. Una observación para tener en cuenta es que está prohibido hacer fogatas y tirar basura.